Hace unos días, el ex Intendente José Eseverri arremetió contra la mayoría de los políticos y regímenes que gobernaron el país al menos en la última década y sostuvo que el triunfo de Javier Milei estaba causado por el fracaso de sus predecesores. “La gente se dio cuenta que sus dirigentes vivían para ellos mismos. La sociedad está muy lejos de la política porque ésta no les resolvió los problemas a la gente”, dijo.
Esto que dijo Eseverri ya lo había indicado el sociólogo, quizás el mejor de la historia, Max Weber en 1919 cuando analizaba que había dos formas de hacer política, quienes viven “para” la política haciendo de ella la razón de su vida y quienes viven “de” la política por concebirla como una fuente de ingresos permanente e ininterrumpidamente, si fuese posible. Es más, dan su vida y su dignidad para ello. El sistema de este tipo de profesionales es que siempre ligan algo, si no es una banca, será una asesoría o un lugar en un directorio de algún banco oficial. Pero siempre van a seguir cobrando de algún lugar.
Vivir exclusivamente “de” la política es una actitud que lo termina apartando de los ideales que alguna vez tuvo y que lo movilizaron para profesioanalizarse en esa actividad. Además, este tipo de políticos acaban en la corrupción o en el clientelismo.
Weber señalaba que un verdadero político “debe tener pasión, sentido de responsabilidad y mesura”, valores que podrían impedir esa tendencia a la corrupción y a la banalización de la política. Creo que fue Fernando Savater quien advirtió que “la banalidad de las ideas conlleva la venalidad de las conductas”. Dicho de otra forma, la falta de contenido y compromiso de las acciones políticas conduce al político a corromperse, simplemente porque no existe un contrapeso para las tentaciones del poder. Pero no solo ocurre esto con los profesionales de la política sino que también se suele ver en dirigentes gremiales, sociales y de cualquier otra corporación. “La gente no quiere ser representada por los Pérsico o los Grabois de la vida”, fraseó Eseverri –algo escéptico y desalentado- apuntándole a los líderes de los movimientos sociales pero también a la matriz estructural del peronismo.
¿Es hora de nuevas canciones?
Ambos dirigentes señalados por el ex Jefe Comunal militan hoy en el peronismo, espacio en el que también él participa. ¿Está pidiendo Eseverri un aggiornamiento en su estructura organizativa y otro diseño a la hora de ejercer el poder y las “nuevas canciones” que pidió el Gobernador?
¿Cómo se insertan estas críticas en el movimiento? ¿Es que existe hoy un debate autocrítico de ese tenor dentro del peronismo? Lo cierto es que José se mandó con todo contra las bases que le dieron origen y vida al justicialismo. ¿Es que no le importa cómo pueden caer esas críticas o directamente los está desafiando? La otra pregunta sería si el ex Jefe Comunal, en caso de proponerse o ser propuesto como candidato, está buscando sumar -o recuperar- al electorado no peronista que habría perdido en 2015 cuando llevó como referente al quilmeño Aníbal Fernández, un dirigente bastante resistido, al menos por aquellos años.
Es posible, así como los ciclos se terminan cuando se saturan, lo mismo podría ocurrir con el anarco-capitalismo de Milei. No olvidemos que algo similar pasó con el kirchnerismo de Alberto y Cristina cuando se pensaba que sería invencible y eterno.
“Todo concluye al fin, nada puede escapar. Todo tiene un final, todo termina”, decía el genial Ricardo Soulé (Vox Dei) remedando aquellos versos insuperables de “coplas a la muerte de mi padre” que Jorge Manrique escribió a mediados del siglo quince.
Datos que preocupan
Recordemos además que Eseverri señaló: “Olavarría se ha puesto vieja porque a la vez que se reduce la cantidad de nacimientos, se desatiende la otra punta de la vida y la mayor demanda está ahí. No se está pensando en ello”. El mismo diagnóstico lo enunció el ex Diputado y ex Secretario de Estado, Alberto Lestelle, y luego fue la misma doctora Adriana Capuano quien redondeó ese enunciado.
“Es una realidad en el mundo entero. Ese envejecimiento del que se habla contiene a las personas mayores a los 60 años y en el mundo el promedio es de un 10% de la población”, dijo la médica, “aunque en Argentina el porcentaje es mayor y llega los 16 puntos”, tras lo cual sostuvo que en Olavarría llega a un 19% de la población. Es verdad, estamos en una ciudad envejecida y por eso hay que pensar en una Olavarría para todas las edades, en especial para esta porción de la población. “El gran problema es que estas personas están invisibilizadas y no hay políticas prioritarias para ellos. Hay que mirar a este grupo etario”, disparó. Luego advirtió que “se debe pensar ya en residencias para personas mayores como una última instancia y hay que rediseñar un sistema de cuidado y no existe una oferta de índole estatal”.
A su juicio, para cualquier familia contratar personal para cuidar a su familiar que necesita cuidados especiales en estado de vulnerabilidad “es caro y engorroso y se necesitaría una verdadera pyme”.
Recomendó que las unidades de atención primaria de la salud “deben contar con una atención integral de las personas mayores y no tener solo una atención para niños y niñas” y coincidió con Eseverri en que falta atención en gerontología. Finalmente, sostuvo que “falta transparencia en cuanto a la información de las residencias habilitadas, no se conoce el número que hay y qué requisitos cumplen y si cumplen algunos”, poniendo sobre la mesa conceptos propios de un tema que de pronto y paradójicamente ha “rejuvenecido” el debate social de la ciudad.
La interna pejotista y kirchnerista
Mientras el kicillofismo se reúne en Tapalqué, entre otros sitios, la interna del PJ estaría a full. Por un lado, gobernadores, caso el salteño Gustavo Sáenz, y varios intendentes ya se animan a criticar el estilo de Cristina K corriéndose a un costado del kirchnerismo duro e intentando sumarle al peronismo “nuevas canciones” como reclamó el Gobernador ¿Se fortalece cada vez más Kicillof?
Por otra parte, Máximo no se bajaría de la pelea por la conducción del partido. En tanto Kicillof propone a Verónica Magario para conducirlo, algo que no aceptaría el hijo de Cristina. La ex Presidenta está siendo cuestionada duramente por partidarios que antes no lo hacían, y, como decía Balzac, “a los ídolos no se los debe tocar”. Pero, como decíamos, gobernadores e intendentes ya se le animan.
Es que Cristina ha desaparecido de la agenda y del contexto político que es una forma de “ser”. Se podría decir que las relaciones políticas son como las relaciones amorosas porque en ambas es muy necesario sentirse cerca y verse a menudo. La amistad puede prescindir de esa rutina. Esto lo decía Borges y tiene razón. La ausencia es letal para el amor y también para las relaciones políticas.
La VTV en el banquillo
Justo en el momento en el que aumenta su valor o quizás disparado por ello, el Diputado Provincial Andrés De Leo (CC y Somos) anticipó que presentará cuando se inicien las actividades en la Cámara (1° de marzo) un Proyecto de Ley para derogar la VTV (Verificación Técnica Vehicular) “porque es un jugoso negocio y no salva vidas”, señaló el legislador bahiense en el programa “Un Cacho de Mañana” por FM 105.1.
De Leo esgrimió argumentos contundentes para su propuesta: “Las estadísticas muestran con absoluta claridad que en el mundo el 90 % de los accidentes son causados por fallas humanas, que el 9 por ciento obedecen a causas de infraestructura vial y solo el 1% obedecen a fallas mecánicas”. Más claro, imposible.
Y continuó: “La VTV termina siendo una especie de molestia innecesaria y carece de sentido. También se habló de una desregulación, pero igual habría que pagarla. El problema serio a la vista es el estado de deterioro de las rutas, pero debido a la otra causa, las fallas humanas habría que apuntarle a la educación vial y a los controles. Ahí le ponen el énfasis en otros países”.

